domingo, 1 de noviembre de 2015

Invoco tu nombre


Invoco tu nombre


      Te espero sentada en la alfombra frente al fuego del hogar. Cuando percibo tu presencia, un deseo soterrado e intenso invade los laberintos de mi mente. Siento cómo reptas despacio por mi piel y acomodas tu pecho sobre el mío abarcándome entera. Noto que, a propósito, demoras el ritmo de conquista y consigues que aguarde, ansiosa, el momento en que acaricies el contorno de mi cuerpo, sensible a todos los roces. Espero, impaciente, ese instante de clímax que lo hechiza todo, mientras la cordura se exilia entre gemidos. Lo único que me atormenta es que hoy no son tus dedos sino los míos, más certeros y fieles, los que hacen que me sienta plena en un silencio que el placer no quiebra.


                                                                                                        Lana Pradera