domingo, 29 de noviembre de 2015

Sin esperanza





Sin esperanza



        Un indeterminado número de personas se alineaban en la calle junto a la pared de las casas, en espera de que abriera la Oficina de Empleo. Formaban una fila larga y apretada que podría asemejarse a un gusano de múltiples pies en su búsqueda de hojas de morera. Cuando la puerta se abrió, entraron y ocuparon el espacio como una marea sin retorno. Tampoco habría suerte esta vez. Frustrados y al igual que haría el gusano de seda, tomaron la única salida: encerrarse en sus capullos en un letargo anhelante para intentar alcanzar su verdadero sueño: ser mariposas.

                                                                 Lana Pr
adera