domingo, 22 de junio de 2014

Ardiente frialdad



                                                    Ardiente frialdad

Porque estaba cerca vio cómo él miraba la foto. En ella, un hombre con la cara contraída y los labios apretados sostenía un niño ensangrentado en los brazos. Alrededor se distinguían cuerpos dislocados esparcidos por la acera y, sobre el fondo, el esqueleto de lo que antes fuera un autobús rodeado de humo negro.

—¿Qué ha sucedido? —preguntó entonces a su esposo absorto en el periódico.

—Nada. Lo importante es que hoy hay fútbol; he quedado con los amigos y no vendré a cenar.


                                                                                                                                                                                           Mar Lana

18 comentarios:

  1. Me gustó y me sigue gustando, como todos los que haces.
    Besines. Marga

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. El opio del pueblo: el fútbol. Más allá parece que la realidad se disuelve. Has retratado a la perfección el perfil de millones de personas en pocas líneas. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Todos lo hemos hecho: el mostrar indiferencia ante la tragedia de otros.
    Y mientras muchos vivimos a gusto en la vida cotidiana, a veces nunca nos detenemos a pensar que hay personas que la están pasando mal.
    Vaya que el fútbol es un distractor masivo.

    ResponderEliminar
  5. Gracias, Nel. Tienes razón en que la vida está llena de contrastes horribles. Está en nuestra mano tratar de hacer algo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. María José, muy agradecida como siempre. Espero que no sean tantos millones de personas y que se pueda parar esa cifra.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Estamos de acuerdo, Sonne. Que tire la primera piedra quien no se sienta culpable. Por algo dicen los mendigos que se sienten invisibles. Hacemos siempre menos de lo que podemos y debemos. Muchas gracias por tu visita.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  8. No es solo el futbol, hay muchos opios...demasiados, poca educación cívica y de las otras, se han cambiado hasta valores que parecían inalterablemente seguros, individualismo, poca o nula empatía, cuesta trabajo y tiempo pensar y sacar conclusiones por uno mismo, de eso se trata, de que no pienses demasiado...¿el micro es libre o tenía alguna condicionalidad -princiio, final, palabra x a emplear, caracteres-?....

    ResponderEliminar
  9. Hola, Marisa. Una primera versión de este micro la presenté a un pequeño concurso mensual que hacemos un grupo de compañeros de escritura. El título debía ser un oxímoron y no podía superar los 500 caracteres con espacios. Obtuvo el segundo puesto.
    Muy agradecida por tu comentario.
    Besos.

    ResponderEliminar
  10. Esta versión está más despojada de adjetivos y creo que tiene menos caracteres.

    ResponderEliminar
  11. Me gustó mucho. Gran oxímoron el del título.

    ResponderEliminar
  12. Muy agradecida por tu visita, Federico. Me alegra mucho saber que te ha gustado.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Mar ¿que hacen aquí todos esos comentarios inconexos míos? ¿de dónde han salido? ¿puedes eliminarlos? Bsss marisa

    ResponderEliminar
  14. Marisa, ya he suprimido dos mensajes tuyos. Dejo el primero. No te preocupes puedes explayarte como quieras.
    Besos.

    ResponderEliminar
  15. Yo debo confesar que me he confundido un poco o le estoy leyendo mal porque me da la impresión de que en la respuesta más que una crítica implícita por evasión del tema, una cruda y cruel realidad que nos debe conmover, hay una evasión pero quizás para no mortificar a la pareja con un tema que es fuerte.

    No sé, es complicado contar una historia en tan pocas líneas y tú siempre lo consigues pero en esta ocasión si me voy más por el lado de evadir un tema que de suyo es doloroso , con un tópico que es muy común y en este momento está de moda. Quizás en ese contexto es que pudiera verlo como una crítica al circo romano de los tiempos modernos.

    Como sea, me gustó aunque quizás no lo leí como debiera.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  16. Gracias, Gonzalo, por tu comentario y tu punto de vista. Quise transmitir la frialdad del personaje hacia la noticia del periódico y hacia su mujer a la que contesta eludiendo una respuesta adecuada y con la que no cuenta a la hora de irse con los amigos y dejarla sola. Actúa sólo pensando en él, no creo que tenga el detalle de no hablarle de una noticia dura para no entristecerla.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar